Tratamiento del aluminio para fabricación de ventanas

Ventanas de aluminio con acabado en blanco

La compra de unas ventanas de aluminio te ofrece muchísimas ventajas que harán de su adquisición una buena decisión. El uso del aluminio proporcionará a tus ventanas una resistencia muy alta a posibles agentes corrosivos y por tanto, alargará la vida y durabilidad de tu ventana.

¿Las ventanas de aluminio son resistentes?

Las ventanas de aluminio no sufren alteraciones de ningún tipo por la exposición a  altas o bajas temperaturas debido a sus propiedades. Además cabe destacar también que las ventanas de aluminio no son inflamables ni existe toxicidad en su uso, y esto supone una gran ventaja que hará que tu balanza se incline hacía la compra de ventanas de aluminio en vez de otras de otro material.

¿La instalación es complicada?

A la hora de la instalación de las ventanas de aluminio lo más recomendable es contactar con un profesional cualificado. A menos que seas un auténtico “manitas” no te arriesgues a hacerlo tú mismo ya que de una buena instalación depende en gran medida el aislamiento tanto acústico como térmico que estas ventanas son capaces de proporcionar, por no hablar de evitar posibles filtraciones que se podrían derivar de una instalación deficiente.

Por lo que respecta a su mantenimiento, no tendrás que preocuparte, ya que, las ventanas de aluminio son muy fáciles de limpiar.

Tendrás la facilidad de poder elegir entre una gran paleta de colores y posibilidad de acabados, así ajustarás al máximo lo que buscas con lo que encontrarás.

Una de las ventajas principales del uso de ventanas de aluminio es que se trata de un producto muy económico y que se ajustará a nuestros bolsillos.

El aluminio necesita una serie de tratamientos para la fabricación de ventanas. A pesar de que posee de forma natural capacidades para proteger su superficie de agentes corrosivos, se podrá realizar un tratamiento de anodizado, lo que hará que aumente la capacidad del aluminio para protegerse de agentes externos y también garantizará la perfecta adherencia de la pintura. También se encuentra la opción de realizar un lacado con pinturas o estabilizantes para mejorar su imagen y sus capacidades físicas.

El aluminio es un material resistente pero se podrá aumentar dicha resistencia con un proceso de estirado en frío o uno de templado. El primero aumentará la resistencia mecánica y el segundo elevará la dureza y flexibilidad del material.

Habrá que evitar el contacto con otros metales, ya que puede provocar una degradación en el aluminio. También se evitará en todo momento que en la superficie aparezcan ralladuras y manchas.

  , , ,


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *